Sueño hecho realidad

Sueño hecho realidad
Leonid Afremov

sábado, 1 de mayo de 2010

¿τ℮ нαs мiяαđo?

Te has mirado a través de los ojos de alguien y te has dado cuenta lo solo que estas, cuando buscas refugio en alguien que creíste que estaba ahí y en realidad fue solo un muro hueco que se partió en el primer intento de apoyarte.

Te has dado cuenta que tomar decisiones difíciles también implica consecuencias difíciles de superar, que pierdes para ganar y ganas para después perder, una y otra vez.

Te sientes abrumada con cada cosa que empiezas a notar y que intentas bloquear para no pensar, que tu cabeza es un mar de ideas que te confunden y no sabes si nadar o dejarte ahogar.

Te han dado ganas de huir, de tirar todo, de volver atrás, de sentir que tienes un muelle firme donde pisar, pero en tu interior sabes que otra alternativa tienes que encontrar.

Te esperanzas en que el tiempo te ayudará a sanar para continuar y no dejarte ganar, pero en el fondo deseas que alguien te venga a rescatar.

Te han dado ganas de hablar pero estas lejos de quien te pueda escuchar, no estás en tu hogar donde el amor es incondicional, donde un buen amigo siempre encontraras.

Te has mirado y has reconocido que te sientes mal. Ahora ¿qué harás?

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¡ƒ℮łiz αño иu℮vo!

Muchos meses sin escribir, pero de alguna forma tenía que cerrar el año.

Primero, agradeciendo a Dios por cada una de las oportunidades y experiencias que me ha puesto a lo largo de todo este año, porque a pesar de las dificultades y los momentos difíciles, he aprendido a continuar aunque me cueste levantarme y, abrí completamente mi corazón. Así como este año me ha traído los momentos más felices, también me ha traído momentos tristes, pero, la esperanza mantiene de pie esta alma que a veces quisiera no caminar.

Segundo, pidiendo que este año que está por iniciar nos traiga momentos gratos y muchos éxitos en todos los aspectos de nuestra vida, empezando por el amor, la salud y la profesión.

Por último, recordando a cada una de esas personas que han estado en nuestras vidas y la han marcado, por esas personas que Dios nos presto y después nos pidió, y porque no olvidemos cada cosa que nos hace ser quienes somos, permitiendo conservar siempre nuestra esencia y volver a nuestras raíces.


Hoy no es el mejor día, pero me esforzaré para que lo sea.

Gracias a mi familia y a mis amigos por todo su cariño y apoyo. Los quiero y los extraño. Besos y bendiciones para todos.

¡FELIZ AÑO 2010!

jueves, 24 de septiembre de 2009

℮ł ℮иsαyo đ℮ łα viđα


Después de un buen rato, de nuevo me veo en la necesidad de utilizar este medio para ver si de una vez por todas, empiezo a entender los motivos que mueven al "mundo".

Ayer una amiga mía se dio a la tarea de escribir sobre las brillantes y estúpidas excusas que los hombres tienen siempre en su repertorio, y las cuales, tontamente creemos o fingimos creer, supongo que por mantener nuestra salud mental y emocional. Pero bueno, el punto esta en que no se si me adjudique el papel de alguno de sus personajes o realmente aparezco señalada por ahí, y aunque me reí al leerlo, ahora, lo estoy considerando.

Las relaciones no son fáciles y menos, cuando la carga emocional la lleva uno mismo y no precisamente el otro. Y aunque es lógico que cada quien es responsable del papel que asume, a veces es complicado verlo en una primera ocasión, ¿el motivo? amor, dependencia, ilusión, costumbre, capricho, compasión, entre otras. Me he puesto a pensar... para algunos nos resulta sencillo descifrar la forma de relacionarse de otros y complicado ver o decidir sobre la propia, en ocasiones. Aunque uno toma sus propias decisiones, en este momento me gustaría verme con los ojos de otro, y es que a veces no tenemos conciencia del grado de las cosas que hacemos o dejamos de hacer por esa persona. Así que me he quedado pensando.


¿Cuál es el limite? y aunque la respuesta parece ser bastante obvia como "hasta donde tú quieras", "cuando te duela", "cuando dejes de disfrutarlo", realmente no funciona así. No siempre es tan sencillo percatarse o poner ese limite, y el motivo es que cada persona es distinta y el afecto que se da entre ambos, también. Así que reconozco que eres mi debilidad, porque aunque se que una y otra vez harás lo mismo, sigo esperando que seas consciente, que le tomes importancia y empieces a actuar congruentemente. Tal vez no he encontrado un límite pero, te aseguro que lo haré.
¿De qué sirven todo, si a fin de cuentas no se valora? Y es que valorar no incluye simplemente admirar o notar las cosas, sino también es hacer algo por conservarlo. ¿Quién prometería algo que, sabe de antemano, no podrá cumplir? alguien que no se conoce lo suficiente a sí mismo (insolencia), alguien que se conoce y eso le ha funcionado sin mayor repercusión creyendo que siempre correrá con la misma suerte (subestimar), alguien que no te quiere o no quiere estar contigo y simplemente intenta evadir los motivos reales dándote pequeñas luces para hacerte creer que al menos tiene la intención de hacerlo (consolar), alguien que solo piensa en si mismo e ignora como te hace sentir (egoísmo), y mil posibilidades que se vienen a nuestra cabeza intentando darnos una respuesta que nos haga sentir conformes y nos regale un poco de tranquilidad emocional.

La verdad es que la vida, destino, suerte o como le quieran llamar, es sabia y nos da señales que hay que aprender a reconocer para dejarnos guiar. Seamos justas con nosotras mismas y démonos al menos un poco de valor. Un hombre sensato le dio este consejo a una gran mujer (porque eso eres, y mucho, vales): "Tienes que despertar y darte cuenta que no tienes porque andar mendigando amor. Mereces a alguien que te dedique tiempo completo y horas extras. ¡Entiéndelo!"

Hoy me di cuenta que este puede ser un pequeño secreto para empezar a reconocer a las personas que tenemos a nuestro lado y que sin darnos cuenta hacen mucho por nosotros: "Ser sensible al discreto encanto de las pequeñas cosas." Lo cierto es, que "La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará". (Amélie)









domingo, 26 de julio de 2009

ραяα тi, ραρá.

Es un tanto difícil para mí iniciar esto, ya que esta vez dedico este espacio con mucho cariño a mi papá, y la razón no es por el hecho de que no sepa qué quiero decir, simplemente creo que es bastante especial para mí y es difícil a veces expresarlo con palabras cuando alguien ha sido tan importante y esencial en tu vida, como lo ha sido él en la mía.

Primeramente, creo que debo describir quién es él para mí y posteriormente, lo que ha representado en mi vida.

Mi papá, que antes que ser mi padre, es un ser humano que como todos, tiene defectos y virtudes, pero ha sabido ser un ejemplo de vida para mí. Un hombre que a pesar de sus errores ha tenido la grandeza de seguir adelante. Una persona para la cual, quizá la vida no ha sido sencilla ni fácil pero, ha buscado la forma de superarse. Alguien que a pesar de ser abierto en su vida, es reservado en sus sentimientos; alguien que intenta ser fuerte e indiferente, pero solo se ha llenado de emociones. Un hombre que aunque quizá no ha sido el mejor esposo, ha sido un buen padre y amigo para sus hijos; cariñoso, generoso, consentidor, complaciente, con un gran corazón. Un papá al que hay mucho que aprenderle más que, reprocharle. Ese… es mi papá.
Él, ha sido más que un padre, mi amigo. Una de las personas más importantes en mi vida y más representativa, pues a él le debo gran parte de lo que ahora soy, porque no sólo me ha enseñado a querer ser siempre mejor y no detenerme en el logro de mis metas, sino que ha estado ahí, siempre apoyándome y creyendo en mí, regalándome su confianza y tiempo, por una simple razón, amor. Sin lugar a duda, sólo puedo tener agradecimiento hacia mi padre, porque ha sido muchísimo lo que me ha dado y, muy poco lo que me ha “desilusionado”.

Sé que no es perfecto, pero comprendo sus errores y defectos, pues detrás de cada cosa que hacemos, tenemos un motivo, razonable o no, que nos lleva a actuar; el punto es, que uno actúa en el momento, creyendo que lo que hacemos es lo mejor o una buena opción. Lo lamentable es, que no siempre tenemos la razón y a veces lastimamos sin intención.

Es un tanto complicado ponerme en el lugar de mi papá, ya que en su vida ha habido mucha soledad, que no precisamente significa que haya estado solo. Pero, ¿de qué sirve estar rodeado de gente cuando sientes que no perteneces a ese lugar? Y la duda se vuelve grande y aunque intentemos suponerlo, nunca será lo mismo, sentirlo. Por eso, a través de los años y de ir madurando, he intentado entender eso. La verdad es que, el sentimiento de soledad (desde cualquier aspecto) puede ser tan fuerte que nos orilla a hacer cosas para reconfortarnos, pero en esta búsqueda y seguramente confusión, elegimos cosas que nos dan una satisfacción ilusoria y eventual, que en el peor de los casos termina por volverse un error, provocando reacciones negativas y dolor en otros, amplificando y volviendo patente esa soledad. Lo importante es aprender de nuestros errores y no precisamente arrepentirnos aunque suene algo ilógico, pero mi creencia es que arrepentirnos de las cosas sólo nos lleva a lamentarnos y llenarnos de culpas, muchas veces innecesarias, en cambio, siguiendo adelante y aprendiendo de eso, conseguimos probar qué tan fuertes o vulnerables somos, esforzarnos, mejorar como personas, y lo primordial, ser quienes somos. Y recordemos que “Las circunstancias no hacen al hombre, lo revelan”. Wayne Dyer

Claramente no estoy en la posición de juzgar, ni creo tener el derecho para hacerlo, solamente puedo decir que como hija, mi único deseo es ver felices y satisfechos a mis padres, el camino para que lo logren es difícil saberlo, solamente ellos pueden decidir eso…

Finalmente, quiero reafirmarle a mi papá mi admiración y agradecimiento por todo cuanto ha hecho. Seguramente esto es poco para decir, comparado con el papel que ha tenido en mi vida. Aunque estemos lejos siempre estás presente en mis pensamientos y en mi corazón. Papá, sólo quiero que sepas que te acepto con todos tus errores, te amo y para mí siempre serás el mejor papá. No estás solo.


No tengo todas las respuestas y soluciones, pero un consejo te puedo dar:

“El sufrimiento tiene sentido si tú mismo te cambias en otro”.

martes, 14 de julio de 2009

uиα нipóт℮sis... uиα ℮sp℮ci℮ d℮ αpu℮sтα.

Cuántos planes y proyectos, cuántas ansias por seguir creciendo, cuántas cosas que se dijeron, y hoy no sabes si es tan cierto. Y al final... ¿que esperamos de la vida?

Desde niña empecé a planear mi futuro o al menos sabía a lo que debía aspirar, una profesión, una familia, ser siempre una persona mejor... La vida pasa y conforme avanza, esos planes se fortalecen, desaparecen o simplemente cambian. Tenía 13 años cuando por primera vez caí en cuenta de quién era y que debía ser, por primera vez me pregunté qué esperaba de la vida y a quién me quería parecer; lo cierto es, que no ha sido fácil ver todo tan claro, pero desde entonces hasta hoy, he intentado encontrar los caminos que me lleven a eso que proyecté algún día de mi vida.

Pero hoy, precisamente este día en el que apenas pude dormir, me he levantado pensando que realmente no sé que esperar de la vida. Sé lo que quiero pues siempre lo he tenido claro, sé cuanto valgo y que tan capaz puedo ser, sé de que manera conseguirlo y lo que debo hacer, pero... me he dado cuenta que la vida es impredecible y aunque tengo esbozos de lo que puedo esperar, realmente no sé si eso llegará, entonces empieza mi duda de cómo esperar.

¿Cómo esperar? cuando sientes que en tu cabeza hay tantas cosas que ni siquiera puedes ver la forma de encontrar la punta del hilo, ¿cómo esperar? cuando tu deseo de estabilidad es mas fuerte que el control mental, ¿cómo esperar? cuando te has vuelto amigo del silencio y no sabes de que manera te pueda traicionar. El silencio, el arma de doble filo que hace enloquecer razones, que ahoga emociones, que disimula intenciones, que esconde lo que piensas para evitar confrontaciones.

Hoy no es momento de planear, no es momento de hacerse para atrás, no es para dudar. Hoy es momento de saberse controlar, de confiar, de darnos una oportunidad, decir sí a las posibilidades, "de abrir las cosas para que luego sean canal y pasen". Dejemos de lado el miedo, no hay por qué temer, lo que es para uno va a ser para uno, si no, algo mejor llegará, la vida no se detiene solo porque algo no pueda funcionar, ni se acaba porque lo pudimos realizar. Bienvenido al mundo de TUS posibilidades.

"Nuestra realización no puede esperar el más allá, sino que debe llevarse a cabo en este mundo, rompiendo los límites que lo impidan".
Alejandro Jodorowsky


viernes, 10 de julio de 2009

iиoc℮иciα

Incierto es el camino que lleva a la verdad, larga es la espera cuando no sabemos que esperar, decepcionante cuando sorpresas te dan...

Sinceramente no se que escribir, aunque tengo la idea, hoy tengo problemas para plasmarlo. Supongo que me parece curioso como uno da por hecho que sabemos todo o, al menos lo necesario, sobre las relaciones de pareja. Incluso me llega a parecer tonto pensar en los típicos consejos de revista de secundaria. Lo cierto es, que hay sensaciones que te hacen sentir en etapas anteriores de la vida y me causa más risa que pena. Esto no precisamente tiene que ser malo, simplemente creo nunca terminamos de aprender, aunque eso supongamos. Debo confesar que me agrada un poquito la sensación de volver a la inocencia, que más bien es al "sentimiento" y no precisamente al "estado mental".

Hay momentos en los que quisiera apresurar las cosas y avanzar rápido, pero me doy cuenta que el "momento" adopta el ritmo que necesita, a veces esperar vale la pena; de nada serviría apresurar algo, porque uno siempre corre el riesgo de lastimarse, pues "es como el pajarito que aún no tiene completo su plumaje y ya quiere volar". Hay que retenernos, pero sin asfixiar los deseos de libertad, los anhelos y sueños de crecer como pareja. De suceder lo contrario, entonces habríamos de darnos un empujón pero con cariño y firmeza, confiando en lo que viene, así afrontaremos una nueva etapa con mayor seguridad.

Por otra parte, en ocasiones suceden cosas que parecen entorpecer este avance y es justamente cuando debemos hacer una pausa para descifrar la importancia o gravedad del "asunto", para después, tomar la mejor decisión. Difícil puede ser, más no imposible... "La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo". Laurence Cornu

Me preguntó ¿de qué depende el éxito de una relación?, ¿qué tanto depende de uno o del otro? no lo sé, pero lo sospechó... depende de que tanto lo "desees" y en qué quieras apoyar tu relación. ¿Será confianza?, ¿será amistad?, ¿necesidad?, ¿será deshonestidad?, ¿ilusionar?, ó ¿aparentar?, que cada quién elija.

Finalmente detengo este post con un pensamiento que escribió una amiga, que aunque a simple vista no tiene que ver con el tema, en el fondo quizá lo diga "todo".
Si tienen algo que decirle a alguien, lo mejor es que lo digan, porque todo se puede ir en un segundo, recuerden que algunas palabras son para ser escuchadas, sobretodo si en esas palabras hay un "te quiero" ó un "te extraño". Ana G. Caballero

domingo, 21 de junio de 2009

αиg℮ł đ℮ мis su℮ños

Yo quiero verte como la primera vez
Verte sonriente como el ángel de mis sueños…
(Composición: “Distancia” de Emerenciano Carlos Castañeda)



He estado pensando en ti. Siento nostalgia al recordarte e imagino que pasaría si estuvieras aún aquí. Me encantaría compartir contigo lo que estoy viviendo. No sé si estarías orgulloso o decepcionado de mí, pero, tú siempre has sido mi guía, y aunque quizá no sea lo que tú hubieras querido o lo que los demás esperan de mí, en el fondo siento que me apoyarías, aún creo que tu amor siempre fue incondicional y eso me da en ocasiones tranquilidad.

No han sido fáciles estos últimos meses y por momentos solo siento ansiedad, quiero e intento hacer cosas, sin embargo, la paciencia desaparece y empieza el bombardeo de ideas, unas tantas razonables, y otras tantas infundadas, pero están ahí. Lo cierto es, que terminan por provocar reacciones que no siempre suelen ser agradables, hay muchas otras que dan paso a nuevos planes y motivaciones. La duda es, ¿estaré haciendo lo correcto?, las sensaciones no me sirven de indicador, una misma cosa me provoca reacciones ambivalentes. Solo espero empezar a ver luces de que todo va bien.